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RESISTENCIAS Y PASAJES: LA IMAGEN QUE PUEDE RESISTIR Eduardo de Jesús En los medios transnacionales de comunicación las imágenes que vemos, a pesar de que muestran todo y de forma invasiva con las transmisiones en vivo y los reality shows, no consiguen revelar la riqueza de las paradojas del paisaje cultural de nuestro tiempo. Son imágenes-patrón producidas como parte de un inmenso juego de poder que asocia diversión y entretenimiento de forma cruel. Toda esa lógica funcional de la imagen reconfigura y distorsiona nuestras miradas sobre la realidad a partir de visiones muy miopes que no consiguen ver las capas que cubren la vida contemporánea en sus innúmeros acontecimientos. Asociado a ese ambiente complejo están también los nuevos medios que por un lado posibilitan reconfiguraciones de los territorios, de las experiencias temporales y principalmente del acceso a la información, por otro lado permiten que los grandes conglomerados de comunicación invadan la red ya planteándose como nuevas mediaciones. A pesar de ser menos cerradas que el esquema de la comunicación masiva, esas nuevas mediaciones tornan aún más turbulento e instigante el ambiente de la red en un campo de tensión entre innovaciones tecnológicas, apropiaciones comerciales y subversiones del medio. Todo eso rearticula nuestras visiones del mundo y amplía nuestro conocimiento más allá de la información-imagen-patrón típica de los esquemas de la comunicación masiva. Sin embargo, todavía es poco. Sabemos que a pesar de esas alteraciones provocadas por los movimientos de la vida social y por la incidencia de los nuevos medios, lo que vemos es un régimen de imágenes que no consiguen revelar. Muestran sin revelar. Visiones cerradas, construidas alrededor deintereses políticos y económicos que generan una especie de reflejo, que quiere ser lo más próximo posible de lo real y acaba solamente como una imagen invertida llena de distorsión. Las imágenes de los niños de Afganistán que supuestamente celebraban la caída de las Torres Gemelas, transmitida en escala mundial por la red CNN después de las repercusiones de los eventos del 11 de septiembre, muestran cómo las imágenes sirven a intereses diversos y actúan de forma intensa en la construcción social de la realidad. Tal vez, en el medio del video-arte, de la imagen electrónica y también en el caso de los nuevos medios, la gran salida sea intentar de alguna forma resistir a esas imágenes, buscando nuevas alternativas y posibilidades. Algunas veces usando las mismas estrategias de los medios establecidos pero promoviendo diferencias que amplíen el alcance de la visión por el hecho de enfatizar las relaciones con el entorno, las visiones particulares y principalmente, la emergencia de las subjetividades. En esta muestra de trabajos brasileños son presentadas obras que de alguna manera revelan la resistencia ante la realidad. Estrategias de enfrentamiento que generan trabajos en diálogo directo con las cuestiones sociales brasileñas y promueven apropiaciones que entre una imagen y otra establecen nuevas relaciones con la realidad y otras visiones del mundo. Algunas veces la resistencia está ligada a las formas de captar y tratar la realidad, mostrando a través de metáforas lo que'pasa con el artista y su entorno. Podemos ver eso en Souvenirde Marcelo Braga o en el irónico Projeto Apolo de Eder Santos. La inquietante subversión de códigos entre ficción y documental en Eu nao posso imaginar de Lucas Bambozzi o en Nao há ninguém aqui #1 de Wagner Morales, que crea una fábula de la soledad a través de la publicación de anuncios en periódicos en búsqueda de reracionamientos amorosos. Una situación real involucrada por la creación del artista en un vertiginoso recorte de la realidad de las grandes ciudades. El cotidiano urbano aparece también en Mente psicose de Marina de Vasconcelos y Ulises Wermelinger que a través de pequeñas astillas de la realidad acaba por generar una forma de enfrentamiento y resistencia. Carlos Nader en su video Carlos Nader propone una densa reflexión sobre las relaciones de alteridad y como éstas se construyen actualmente. En otros trabajos la resistencia aparece en la forma como el artista trabaja el tiempo y sus dimensiones. Las posibilidades de alcanzar lo real pasan por la apropiación del tiempo, como nos muestra Jean-Paul Fargier: "Pues para forzar lo real a presentarse, aunque fuera apenas en el lapso de un rayo, no basta romper apenas el cuadro como contenido homogéneo, es necesario romper el tiempo como desarrollo continuo". Dentro del actual flujo continuo de imágenes que intensamente muestra todo, interrumpir se torna casi un acto político. Al contrario de afiliarse al llamado "tiempo real", régimen temporal establecido por el dominio de la informática e impuesto como única temporalidad, las obras resisten. Las temporalidades son subvertidas, el tiempo es roto revelando otros flujos de imagen, llamando la atención sobre la multiplicidad de la experiencia temporal que no se deja resumir en un único vector, lo que Paul Virilio llama "Eterno Presente" Al contrario del eterno presente tenemos desde el tiempo suspendido en "Sopro" de Cao Guimaráes hasta el encuentro con las extensas duraciones en "Rizoma 0667" de Marcellus. En "Flatland" de Angela Detánico y Rafael Lain lo que vemos es un procedimiento que recorta el espacio en función de una temporalidad expandida, una especie de "documental líquido", como mostró Gisele Beinguelman en el ensayo sobre la obra del dúo, publicado en FF»Dossier de la Asociación Cultural Videobrasil (http://www.videobrasil.org.br). La experiencia del tiempo parado, el exacto contrario del tiempo real, está en el delicado video "Pause 04" de los hermanos Claudio y Gustavo Santos. El dúo de artistas Leandro Lima y Gisela Motta nos muestran en "Sem título #4" el tiempo continuo de un video en loop que refuerza la idea de una temporalidad libre de los artificios del mundo en tiempo real. Las estrategias de enfrentamiento, de resistencia política ganan contornos aún más nítidos en la tercera y última secuencia de trabajos. rabajos que muestran de forma más directa los embates con la realidad y las muchas facetas de la realidad política brasileña. Algunos como Clandestinos" de Patricia Moran y "15 hijos" de Maria Oliveira y Marta Nehring recuperan de distintas maneras la memoria de la reciente historia brasileña en los años oscuros de la dictadura militar. El primero es un documental desarrollado con elementos formales del video-arte y del cine experimental que (re)construye la identidad de militantes obligados a vivir en la clandestinidad durante la dictadura. El segundo nos muestra, a través de contundentes testimonios, la experiencia vivida por hijos de exiliados y perseguidos políticos durante el mismo período. "Territorio vermejo" de Kiko Goifman va en otra dirección y revela la mirada y la experiencia de otro, en el caso de vendedores ambulantes que actúan en los semáforos en Sao Paulo. El video muestra una experiencia fuerte de sobrevivencia al dejar la cámara con Otro evidenciando una mirada acostumbrada a verse reflejada en los vidrios de los carros y buses de las calles de la ciudad, impedido de existir y de hacerse oír. Las cuestiones políticas son tratadas directamente en "The same oíd choice" de Francisca Caporali, Joana Meniconi, Rafael Morado, Ricardo Portilho; un instigante documental sobre las elecciones presidenciales en 2002 en Brasil. La revolución no será transmitida por televisión - episodio 01 de André Montenegro, Daniel Lima, Daniela Labra y Fernando Coster; Yo soy hijo de Helio Oiticica de Carlos Sansolo; así como Agáo e dispersáo de Cesar Migliorin y Targa-stalker de Carlos Magno tratan de los embates y tensiones típicos de la producción artística en contextos políticos y sociales complejos como Brasil. cada uno a su manera establece vínculos con la realidad y trata de ampliar las posibilidades del arte como estrategia de cción y de resistencia. Esa muestra es aún bastante insuficiente para dar cuenta de la producción videográfica brasileña ya ue son muchas las vertientes y direcciones que se entrecruzan y hacen un complejo escenario en movimiento. Aquí privilegiamos un recorte con videos que se colocan en postura de enfrentamiento con lo real. Trabajos que absorben las imágenes de los medios de comunicación e intentan darles un poder de revelación, de ampliación de la mirada para más allá de las visiones preestablecidas llenas de intenciones conservadoras que no quieren ninguna transformación. EDUARDO DE JESÚS, de Brasil. Nació en 1967, doctorado en la USP-Universidad de Sao Paulo, graduado en comunicación social de la Universidad Federal de Minas Gerais y profesor de la Facultad de Comunicación y Artes de la PUC-MG. Miembro de la Asociación Cultural Video Brasil, fue becado por la MECAD/ESD de Barcelona en el proyecto Digiarts de la UNESCO, investigación teórica sobre la historia de arte media internacional.
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